Hasta nunca

El de hoy no es uno de esos adioses que amargan por dentro y se exterioriza en forma de lágrimas. Todo lo contrario. Llega la despedida. Afortunadamente, una relajada despedida, ya que el azar otorgó la posibilidad de que el de hoy fuera uno de esos partidos de infarto que tanto y tanto se dejan ver por Heliópolis. No es un trámite, es una cuenta atrás, ya que a partir de las 18.00 de la tarde, decenas de miles de relojes verdiblanco contarán los minutos que restan para abandonar, de una vez por toda, una categoría que se les queda más que pequeña.

Porque este año no era la ilusión la que lideraba el conglomerado de sentimientos del aficionado, era más bien la lucha contra la mediocridad. La necesidad de borrar, cuanto antes, todo el recuerdo posible que quedara de una aciaga temporada que se resumía en decepción por semana. Las cuentas que te decían que sumar de tres en tres daban de resultado una pizca más de confianza. Todo ello para el objetivo máximo: volver.

Y regresó. Y las dos últimas semanas no solo valen de relajación, sino para mirar alrededor y observar que esa gente, la que sostiene, es merecedora de mucho más. Para mirar adentro y confirmar que es intolerable incurrir en los mismos errores que le privaron de crecer cuanto más a la mano lo tenía.

Exijan, cumplan, crean. Rompan con lo que hay y no se conformen con aceptar que siempre ganan los mismos. Que el pitido final del árbitro no signifique solo la conclusión del encuentro, sino que le brinde al Betis un hasta nunca.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s